Si lloras por haberte perdido el sol... Las Lágrimas no te permitirán ver las estrellas...

sábado, 26 de diciembre de 2009

Como una muñeca de porcelana...Parte 3...

-¡¡EDGAR!!-Mi padre continuó insistiendo al ver que no reaccionaba, pero no sabía si echarme a correr o ir hacia él. Giré la cabeza y le ví, de pie, inmóvil.
-¿Papa?-Intenté que mi voz no sonara demasiado asustada o sorprendida para que no me delatara en caso que fuera él el que... bueno... Pero me salió demasiado .. Turbia...
Mi padre se fue aproximando y yo no supe reaccionar, me enseñó un cuchillo con sangre y lo guardó en su bolsillo, cuando qise darme cuenta, era demasiado tarde, estaba a mi lado susurrandome al oído.-No hagas nada raro enano. Nos vamos a casa tu y yo, vamos con tu madre...
El cuerpo se me paralizó en ese momento, notaba como mi sangre se volvía fría y cómo le costaba fluir con normalidad al recordar la imagen de mi madre en el suelo con el charco de sangre rodeándole, en ese momento me vino una oleada de ira y me vino un bómito de palabras que no pude parar. -¡TU HAS SIDO EL QUE LA A ASESINADO!- Me miró fijamente y noté como miles de ojos se me clavavan en la espalda. Los vecinos observaban el espectáculo que estabamos formando. Me sentí seguro porque había gente de testigo en caso de lo peor.
Mi padre se echo a reír y dijo en voz que solo yo pude oír - Enano engreído... - Y en voz mas alta añadió -¡Qué cosas os enseñan en la escuela hijo mio!- La gente se calmó y la tensión fue reduciendose y los vecinos volvieron a su rutina de siempre, excepto una anciana que tenía los ojos como platos, murmuraba algo pero no conseguía oirla. Mi padre me miró con una mirada repulsiva y una sonrisa amenazadora y pronunció silaba por sílaba : Nos va-mos a ca-sa a-ho-ra. -Yo intenté resistirme, pero no tenía fuerza suficiente y consiguió arrastrarme. Cogí la muñeca de porcelana que estaba encima de mi maleta y se me volvió a nublar la vista, obviamente por las lágrimas. Mi padre me miró y vió la muñeca, la cogió dándome un buen tirón en la mano y la tiró al suelo haciéndola pedazos... ¿Os a pasado alguna vez que habeis vivido un momento de vuestra vida como si fuera a cámara lenta? ése era uno de esos momentos. Me resigné, puesto que ya me daba igual, sabía que si me quería matar lo haría de todas formas, ya no había nada que pudiera hacer y ví cómo llegábamos a la entrada de mi casa. Me tiró dentro y dió un portazo. Antes de que pudiera decir nada noté cómo se me clavaba algo en la espalda y un escozor se iva aciendo cada vez más fuerte, el calor estaba desapareciendo y empezaba a perder la vista, noté cómo caía al suelo sin fuerzas y cómo se iva apoderando de mi la oscuridad, Lo último que escuché fue la risa de mi padre, una risa seca y fuerte. No podía creerlo pero era verdad... Después del dolor todo fue paz, porfin todo estaba en calma.






--Es curioso cómo transcurre la vida... Somos como muñecas de porcelana, delicadas, frágiles, y distintas. Obedecemos sin más y somos cuidadosos con nosotros mismos, procurando no tener ningún defecto para gustar a alguien y que nos saquen de la aburrida rutina de siempre. Sin saber cómo va a ser nuestro rumbo o nuestro final... --


FIN

1 comentario:

  1. un triste final y una profunda y sabia moraleja...
    la historia me ha gustado mucho pese a su tragica conclusion, espero ver pronto otras historias tuyas ^^

    Atte: Irial

    PD: tienes toda la razon, somos muñecas de porcelana aunque para algunas es tarde...

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