Era un día como otro cualquiera, papa había salido pronto de casa y mama todavía estaba durmiendo... Salte de la cama en cuanto sonó el despertador, lo apague y me fui a la ducha, me arregle y camine asta la cocina, como de costumbre, olía bien. Mi madre se había despertado mientras me preparaba y había echo tortitas para desayunar.
-Buenos días mama- conseguí decir mientras el rico olor entraba por los orificios de mi nariz.
-Hola Edgar- Contesto él, aunque sin prestarme mucha atención, ya que estaba de mal humor, como siempre, llamando por teléfono. -Hay tortitas en la mesa- Me dijo sin mucho afán y luego volvió a gritarle al teléfono...
Me fui a la mesa del comedor, cerrando la puerta para no oír mas a mi madre, me comí las tortitas en silencio y me dispuse a salir de casa cuando escuche por error una conversacion de mi madre : <<¿Que pasara con el niño? ¡No puedes hacerle esto!>> Seguramente estaba ablando con mi padre, siempre discutían y estaban gritando, no lo soportaba, de modo que me fui cerrando de un portazo para que ella supiese que me había ido.
Escogí el camino mas corto para ir a la escuela puesto que me había retrasado un poco.
Por el camino me iba parando en los escaparates, como de costumbre... Me gustaba ver las ropas caras y de pieles que tenían los maniquis puestas, me imaginaba a mi con eso y me reía bastante.
Llegue justo a tiempo, ya estaban entrando, me coloque en la fila como si nada y entre tranquilamente en clase. Me senté en mi mesa y saque los libros, cuando volví la vista hacia arriba, Ángela estaba allí. Ella es mi mejor amiga y me ayuda en todo lo que puede, es muy simpática, loca y alegre. Muy diferente a mi, pero habíamos estado juntos desde la infancia y siempre viene bien tener a alguien en quien confiar...
-¡Buenos días Edgar!- Grito con esa sonrisa suya que parecía imborrable.
-Buenos días Ange - Conteste yo devolviéndole mi torpe sonrisa.
-¿Como as dormido hoy? - Ella parecía interesarse de modo que le conteste sin mas mientras contenía la sonrisa.
-Bastante bien gracias, mis padres apenas han discutido esta noche - Ella sabia todos mis secretos y problemas por eso se preocupaba tanto.
-Me alegra oír eso, Edgar - Dijo mientras regresaba a su asiento.
Justo cuando ella se sentó, el profesor entro por la puerta, dando gritos como siempre. Pasaron dos largas horas de clase y salimos al recreo. Lo odiaba, lo pasaba la mayor parte escondiéndome de los matones que me la tenían jurada, de pequeño se me cayó un tetrabrick de leche encima de uno de ellos y desde entonces me pegan todos los días, se que solo es una escusa para pegar a alguien, mejor a mi que a otro chaval cualquiera.
Volvimos a entrar en clase, pero esta vez las horas se me pasaron rápidas, sonó el timbre de la mañana, yo no me quedaba a comer, de modo, que fui disparado hacia casa para evitar encontrarme con John, el chico que me quería pegar, todas estaban coladas por el, pero ya tenia novia, Vanesa, es muy guapa e igual de "mala" que el.
Cuando llegue a la puerta de mi casa la puerta estaba abierta, la cerradura forzada y todo muy desordenado, me entro un escalofrío y fui corriendo hacia arriba, hacia la habitación de mis padres...
- - -continuara- - - ^^
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moooolaaa, fan number uan de esta historia ^^ ^^
ResponderEliminarcontinuala prontooo pliss ^^
=D muchas gracias! me alegro que te guste, mañana hare la continuacion. Un saludo!
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